Ejercicio para alargar la vida

Treinta minutos de ejercicio semanal reduce el riesgo de muerte por cualquier enfermedad

Ir al gimnasio, salir a correr, practicar Pilates, yoga, CrossFit, zumba o cualquier otro tipo de actividad física se ha convertido en un hábito íntimamente relacionado con el estilo de vida healthy que es tendencia y que está en auge inundando prácticamente todos los sectores de la sociedad. Dondequiera que mires hay una sugerencia, una guía o un consejo practico para incorporar a tu vida que te hará sentirte o verte mejor. En televisión, internet, prensa, supermercados, tiendas de todo tipo, transporte público, e incluso, en restaurantes de comida rápida. Ya no hay excusas para no llevar un estilo de vida saludable. Quizás el marketing y las redes sociales han tenido mucho que ver en todo esto. Y tampoco hay muchos peros al respecto, puesto que hacer deporte, en casi todas sus formas, es bien sabido por todos que contribuye al bienestar físico y personal en general, y que médicos y especialistas lo recomiendan incesantemente para estar sanos. Pero lo cierto es que practicar deporte podría aportarnos muchísimo más de lo que creemos y por muchísimo menos de lo que pensábamos. Ahora mismo te explicamos el porqué.

Los resultados de un nuevo estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine vuelve a reconfirmar la popular evidencia de que hacer ejercicio diario mejora nuestra salud y que, consecuentemente, alarga nuestra expectativa de vida. Pero lo realmente sorprendente es que esta investigación ha podido detallar qué cantidad y qué tipo de actividad física se necesita practicar para reducir un tanto porciento específico de riesgo de muerte.

El análisis definitivo de los investigadores implicó un total de 16 estudios y el número de participantes varió de 4.000 a 480.000 individuos desde 2012 cuyas edades estaban comprendidas entre los 18 y los 97 años.

Las conclusiones revelaron que practicar ejercicio de 30 a 60 minutos por semana está relacionado con reducir del 10 al 20% el riesgo de muerte por todas las causas, incluidas las enfermedades coronarias, el cáncer y la diabetes. Pero, además, sin evidencia concluyente de que practicar más de una hora de actividad física a la semana reduzca aún más el riesgo. Y no se detiene ahí. A pesar de que la investigación tuvo en cuenta el tipo de actividades físicas que realizaban los participantes y su frecuencia de práctica, el estudio no estima necesario especificar qué tipo de actividades físicas se deben llevar a cabo para que nuestra salud se vea beneficiada, pero sí mantiene el condicionante de que la actividad elegida debe implicar un fortalecimiento muscular en el individuo. Por lo que podrían entrar en nuestras rutinas muchísimas más actividades de las que se encuentran en nuestro imaginario colectivo.

Ejercicios anaeróbicos

Para que se lleve a cabo el fortalecimiento del tejido muscular, los ejercicios anaeróbicos son los indicados. Pero la idea no necesariamente conlleva jornadas de gimnasio levantando pesas. Podríamos hacerlo y podría resultar ser muy beneficioso para nuestro estado físico. Pero es solo una opción. Para que un ejercicio se considere anaeróbico debe utilizar la energía acumulada en nuestro cuerpo procedente de fuentes como la glucosa y no del oxígeno como ocurre cuando practicamos actividades aeróbicas, realizando el metabolismo en el propio músculo. Para que esto se dé, los ejercicios deben ser de alta intensidad y de poca duración. Por supuesto, es óptimo el levantamiento de pesas y el uso de máquinas en una rutina habitual de gym. Tratando de ser un poco más originales, también podríamos trabajar en casa con bandas de resistencia por ejemplo, o con ejercicios en los que usemos nuestro propio peso corporal como flexiones, abdominales y sentadillas.

Pero dado el tipo y el tiempo de trabajo físico necesario para obtener beneficios, podríamos aprovechar cualquier otro tipo de actividad si todo lo mencionado anteriormente te resulta complicado de compaginar con tu día a día. Actividades cotidianas como portar las bolsas desde el supermercado a casa dando un paseo en lugar de en coche o bici podrían resultar verdaderamente efectivas. Actividades creativas como la jardinería, donde cavar o portar plantas o sacos pesados que requiere de un esfuerzo intenso pero corto, también son ideales. Además, los investigadores concluyeron que las actividades anaeróbicas en combinación con otras aeróbicas duplicaron la reducción del riesgo de muerte por cualquier causa, llegando hasta un 40%, y reduciendo también el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares en un impresionante 46% y de muerte por cáncer en un 28%.

Lo que quiere decir que portar las bolsas de la compra a casa con un paseo o la jardinería, no solo son útiles para alargar nuestra esperanza de vida sin necesidad de imponernos rutinas de ejercicios específicos que impliquen tener que reorganizar nuestros quehaceres, sino que también serían más efectivas por la combinación de ambos tipos de actividad. Portar la compra y caminar al mismo tiempo está combinando el levantamiento de peso con una actividad aeróbica como es andar. Al igual que las actividades que podrían llevarse a cabo para mantener o reestructurar el jardín o viajar portando la maleta por el asa en lugar de usar las ruedas.

Como es lógico, una rutina de levantamiento de pesas combinada con bicicleta, cinta o elíptica podría ser excelente y beneficiosa, pero ahora sabemos que ya no es un condicionante indispensable para tratar de aumentar nuestra esperanza de vida si vivimos periodos en los que no podemos organizarnos para ir al gimnasio o simplemente nuestro ritmo de vida nos lo impide.

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